OPINION

De un Congreso Argentino de Salud Mental

21/09/2022

Por el Licenciado Angel Orbea

Si bien participé de manera fragmentaria del Congreso de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) 2022, no  puedo  dejar de observar que las temáticas y el programa de este gran evento internacional mantiene, desde lo temático y lo epistémico, una conexión directa con nuestra jornada del próximo 1° de octubre, para la que ya tenemos unos cuantos trabajos que cubren la mayoría de los ejes propuestos. Quiero destacar la participación de varios colegas del Distrito, por lo tanto insisto en que la participación es posible y deseable y se puede mantener  también a través de las redes del Colegio,  abiertas a todos los que quieran visitar y conocernos. 

Contando con una muy buena organización en todos los aspectos, el Congreso de AASM estuvo cruzado, desde el principio al final, por dos diagonales bien precisas que se  anudan al título del mismo: "amor y deseo". Claro que este anudamiento fue  en reverso, por cuanto  los últimos acontecimientos  de la política nacional  precipitaron a muchos de los protagonistas a debatir lo que hoy se conoce como "discurso del odio", que tomó de súbito al Congreso, produciendo una de las diagonales donde se asentó la discusión en las diversas mesas que -hay que decirlo- dejó más  sombras que luces por cuanto no se llegó a decir más de lo que ya está en los medios. Estos últimos entraron ya definitivamente en el campo de la Salud Mental como una suerte de "medios patognomónicos" de los padecimientos de la ciudadanía. Semejantes diagnósticos hay que verificarlos con la casuística, una cuestión que en el marco de los nuevos paradigmas en Salud Mental ha sido dejada de lado. 

Frente a esto aparece la segunda diagonal que atravesó el Congreso: la afirmación colectiva  militante acerca de avanzar con más Ley de Salud Mental contra todas las múltiples adversidades de la política y la economía. Frente a una actitud militante no se juega un deseo, sino más bien  la voluntad un tanto ciega, por cuanto los problemas y las limitaciones de dicha ley prácticamente no se pusieron  en juego.

En mi lectura del Congreso, ni el amor ni el deseo llegaron a ser las referencias temáticas. Se trató más del odio político y de la voluntad de gestión de avanzar con la ley. Aun así la clínica no estuvo ausente. Corrió por parte de noveles colegas quienes, desde diversas doctrinas (en especial desde el psicoanálisis lacaniano) sostienen  la enorme cantidad de espacios institucionales que se ofertan a la comunidad con todo lo que ello significa. 

Las presentaciones fueron variopintas, desde quienes propusieron sustituir  la asistencia y la clínica por la movilización directa, hasta los que  con ciertos equívocos juegan a la clínica  del Sinthome.

En lo personal, fue muy reconfortante este encuentro con  jóvenes colegas, quienes ya ven y sienten que aún estamos en una época donde el locus de la invención debe orientar, y para eso la ultimísima enseñanza de Lacan es una prominente cantera que hay que trabajar dentro del marco de la Ley de Salud Mental.

Como dice el afiche "de cerca nadie es normal". Añado: de lejos, tampoco.


Envia tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento


2008 - 2022 © www.eldiariodetandil.com | Todos los derechos reservados