POR HELENA BERESTAIN - ESPECIAL PARA EL DIARIO DE TANDIL

Apuntes de una pandemia: días 62 y 63

21/05/2020

En algún momento, los refractarios... tomaran esto en serio. El gobernador dijo que "la normalidad que conocimos no existe más. No vamos a abrazarnos o estrechar las manos y vamos a andar con barbijos hasta que haya una vacuna". Menudo escándalo. Axel debió ensayar o pedir ayuda para sostener la afirmación con cierta base filosófica que obvio, no posee. Pero no dijo ningún disparate. Demasiadas opiniones para un fenómeno en curso, en un mundo que lleva desde 1945 certezas con la fuerza de un objeto tangible. Ya no, gente.

MIÉRCOLES #62  y JUEVES #63

 

"Los de a pie" por denominar a la gente que vive y transita produciendo con buenas intenciones, somos todos diferentes algunos tenemos más herramienta y educación, y otros transitan con menos posibilidades de adaptarse y comprender. Lo que nos une como sea es la incertidumbre. Un empleado público, incluso un jubilado (aunque cobre poquísimo) sabe que va a cobrar a fin de mes. El resto: puede volverse desocupado en un abrir y cerrar de ojos. Angustia para pensar en sobrevivir a lo que hay que sumar el encierro y el miedo. Aja! el miedo al virus, no jodamos... hay miedo, y es un recurso para mantener el rebaño más o menos ordenado. Lo hizo la iglesia desde el inicio de los tiempos, y no solo la cristiana. Los judíos, musulmanes, hindúes... todos invocaron la ira de las deidades para ordenar las sociedades. Establecieron rituales, formas de obediencia, pecados imperdonables. Hasta en ciertas épocas instalar el terror para mantener el control del "rebaño". No es el miedo ante un animal salvaje, un cataclismo, una situación de violencia, no, hablo de otro miedo... callado, solapado. Escondido y agazapado, en ese miedo estamos y tratando de controlarlo lo mejor que se pueda. Muchas conductas se observan refractarias a las normas y quizás ahí anide esa negación donde ignorar el peligro oficia como una fórmula para que ese peligro no exista. No creo que nadie por expresa maldad no use barbijo o sea rebelde al momento de salir sin guardar la distancia. Ayer miércoles tenía tres cosas que hacer, primero farmacia que ni bien llegue al semáforo... señal del conductor de la derecha: -"tiene la goma desinflada"- Uy  <¿la ves muy baja, aguanta hasta la avenida?> -"mmm, si, está baja pero hasta Neumann, son 4 cuadras, resiste"- GRACIAS & GRACIAS. Y fui, desarmaron, no tenía nada. Pero es tan angosto el "talón" que se desinfla solita por subir el cordón de mi garage y no salir en semanas. Gente de siempre, que ni siquiera me cobró, dejé propina y prometí facturas. No escapa mencionar al virus: -"esto del virus algo raro tiene, algo me huele raro"... lo dejé pasar, no era el objetivo de mi salida evangelizar explicando nada del COVID19. Pero está de Dios que mi miércoles sería un día de miércoles. En Av. Brasil el auto dejó de andar, se apagó todo de todo y lo dejé ir con el envión hasta llegar al cordón. Malo, malo eres... clic clic y ni la llave salía. Bloqueo total. Blackout técnico absoluto en un autito que tiene TODO electrónico. Mi odisea duró de las 12.15 hasta las 17hs. Mi hermano Charly -"dame 15', que voy"-, el seguro...-"Sebastián no está, de acá no puedo hacer nada, tenés que llamar al 0800 333 987424"-...aja! TRES veces, opción 1 N° póliza, espera y me cortan, la 2° explico que me envíen un "algo"... espero, musiquita y cortan. La 3° mismo recorrido -"Sr. cliente la situación de emergencia  restringe nuestros servicios y no tenemos disponible por su zona..."- Mierda recontra mierda, ¡yo estoy en emergencia!   Maldita Zurich, ex QBE, ex La Buenos Aires Seguros... única compañía en toda mi vida, desde mi primer auto allá por 1972. Jamás me fui a otra aseguradora...hasta ayer; pero aviso: escucho ofertas. Sola, con guantes, barbijo, anteojos, en Av. Brasil con un auto que se detuvo, así como así. Pensé, le pasa algo a la batería al no usar el auto tantos día, allí... tirada en Brasil apenitas pasando Fugl y esperando la carroza. Repasé el manual, #$%&! duran un máximo de 24 meses, la última la cambié justo hace año y medio. Pasé de la original Magneti Marelli, a una Bosch que Marcasso me aconsejó porque dijo -"es mejor, vos que no andas en ruta y usas poco el auto, arranca y para seguido muchas veces ...la batería no recupera y estas cosas tienen tanto electrónico que siguen consumiendo parado y sin llave"- Asumí que había vuelto el tiempo de cambiarla por 2°vez y lo llamé: -"Ay Helena, el muchacho ya se fue, estoy solo y ya cierro"- Mierda! toda una vida comprando baterías por docenas para el campo...y en pandemia, a las 13.10 ¿ya daban el día por cerrado? LPMQLRP! No se quejen cuando les bajen las ventas, eh? Nunca más, nunca jamás vuelvo, lo siento Julio. Bueh! llamé a los Galván -mi servicio Fiat- que ni mu y no eran ni las 13.30 todavía. Nadie de nadie. Llamé a Zoccali: "Voy Helena pero si la llave está trabada y quedó en Parking clavado, no lo puedo ni subir si está bloqueado completamente, fijate si sacas el P y queda en Neutro, llamame y voy...acá estamos siempre y hay guardia, vemos si lo dejamos en el remolque y mañana se lo bajamos aquí al lado a Galván"  Auto de porquería me cag... en vos y en tu estirpe italiana, chiquito inmundo con 24 mil km ya colapsaste y en pandemia. Llegó mi hermano, ni con pinzas de puente -y casi cortando el tráfico- logró ponerlo en marcha. Mudo, renegado y bloqueado. Además ni empujarlo a ninguna parte, duro como una mula. Pero nunca sabemos por que fortuita cosa las cosas...ocurren: ¡Bendito Santiago Rabitti  (Mariter Baterías) que me reconoció y paró...! Ya éramos varios, y al ratito llegó Claudio Otero -amigo de mi hermano- con el "tester"... conectó a la PC:  "Nada Helenita, cero falla electrónica, el sistema no tiene fallas, no da error de nada... mirá vasco -a mi hermano Charly- así, estando en parking no podes hacer mucho"  Uf!!! Pero Santiago desplegó lo suyo, intentó con un equipo cargador que tiene. Nada, la recontra re podrida llave trabada ni salía, ni se movía... y sin moverla ¿como se arranca? Estas porquerías no se empujan porque no hay modo con la caja automática, ya lo sé. Llamé un remis, se quedó mi sobrino -que andaba en moto- vine a casa a buscar mi otra llave...y volví. Llamé a Smith, si era por la llave, el mago cerrajero José sabría qué hacer. Mientras, ya habían pasado casi 3 horas y mi celular tenía media carga. Entre la desafortunada Zurich y su inútil espera, mi insistencia con Galván y con Duringer, era normal. José sacó el cubre palanca y trató de hacer zafar la "traba de la caja automática" porque esta basura sofisticada -obvio- también tiene como opción caja manual. Pero el hombre de las llaves no se rindió, probamos otra vez pasar batería con su Toro, y nada. La llave había decidido quedarse inserta e inmóvil hasta el fin de los tiempos. Pasaban las 4 de la tarde, yo tenía frío; tras haberme cuidado en extremo desde el 2 de marzo solo faltaba pillarme el virus inmundo por este auto del traste. Guardar la distancia social, en un vehículo minúsculo...aunque todos los que se acercaron usaban barbijo, me jugaba bien en contra.  Busqué en Google: destrabar caja automatica fiat 500... wow! un  tutorial... ¡¡ un TUTORIAL!! donde un portorriqueño explicaba qué hacer. Casi colapso, lo juro y rejuro, <¡José, vení, subí y mira esto!> Los dos, ante la pantalla mientras el boricua decía "en general es el FUSIBLE!" Recontra re-pu-ta-m... como no pensé ni pensamos en los fusibles! El manual muestra las dos fusibleras -tiene dos la porquería- era el F84, de 10 amperes en la caja del motor. Quitó la tapa mientras yo revolvía buscando -segura- unos varios que guardé hace un tiempito junto a los focos de repuesto, no estaban más, o los "aspiré" o alguien se sirvió de ellos. Tampoco estaban los de repuesto en la fusiblera -siempre hay- ni siquiera la pincita de plástico -que no camina-, bueh! el manual me señaló que el de la bocina también era de 10 amperes <José es el F10, el 3 de arriba hacia abajo sobre la derecha... es de la bocina y es de 10> Desvestir un santo para vestir a otro. Justo pasa de nuevo Santiago -"¿Acá todavía?"- <Si Santiago, parece que es el fusible de la central de la caja automática  pero no sé si queda algo de batería...>  Conectar otra vez, intentar, y salta la palanca de parking y se puede mover la llave y arranca esa maldita asquerosa cosita de auto!!!!

¿Porque conté todo y así? porque la gente de a pie, esa que no cobra por mantenerte segura ni atendida - que tal vez ni te conoce-  esa gente: está siempre,  es ese conjunto de buenas intenciones que pasa por la vida, ve un inconveniente y ofrece ayuda. Lo que sea, no se desentiende del otro. En tanto los servicios que uno paga religiosamente, esos que una supone deben estar cuando se los necesita, esos de los que una es cliente fiel: esos suelen abandonarnos.

José -un tesoro-  custodió la partida, detrás de mi hermano. Santiago Rabitti me llamó pasadas las 20 para ver cómo había llegado. Mi auto quedó conectado a un mini cargador hasta las 22, obvio NO CARGÓ NI ARRANCÓ, pero la llave salía. Hoy jueves temprano Santiago me mandó su servicio con una batería reforzada, super plomo/calcio, libre mantenimiento. Nada de Bosch ni marca super cool, una Mariter, tandilense que arrancó perfecto. Como saeta fui a pagarla  ahí nomás a Montevideo casi 4 de Abril, tarjeteada en 6 cuotas, Santiago repuso el fusible de la bocina -comprado a la pasada- y cerró la fusiblera tornillo mediante. Listo. Gracias & gracias... rajando a comprar algo rico, porque no llegaría a Cerrajería Smith con las manos vacías. Elegí un Lemon Pie lleno de merengue, bien onda pecado de cuarentena para que comparta con su familia. José me había dicho -"Pasá por el negocio que recoloco los aros, los plásticos y lo que corrimos de la palanca"- Olvídense que sea algo de metal, es todo de plástico que parece metal. Inútil intentar pagarle, inútil decirle <como no me vas a cobrar hace más de dos horas estás acá> Con gente como José Smith eso no sirve: -"esto es un desafío y no te voy a cobrar. Listo..."- Las cuitas del incidente llevaron a sus aventuras en EEUU, cuando viajando en una caravan por Los Ángeles, desarmó todo el torpedo para recuperar la tarjeta del rentacar que se le escurrió por una rendija. ADN bien argentino, más una persistente y casi obstinada búsqueda de resultados, hacen de estos personajes insistentes... gente a la que le va bien. No especulan, no macanean, son así nomás. He comprado llaves, hecho  copias y hasta han venido a mi casa por cerraduras trabadas pero siempre los muchachos en los móviles -nunca José a quien no conocía- y menos con la confianza de charlar como ocurrió en mi "incidente de blockout". El tipo vino al toque, ya fuera de hora, porque tomó dimensión de lo que me ocurría y lo hubiera hecho por quien fuera. Esa gente es la que vale. Por fortuna en este "casi pueblo" podemos reconocerlos. A todos, a los buenos, los gentiles, los generosos, los comprometidos con los demás y  también a los otros.... esos que ni siquiera cumplen el servicio por el que una paga. No importa, esos... a mi no me ven más, y tras esta pandemia, que se ocupen de cuidar a los clientes que no pedimos fiado y pagamos siempre por algo que cuando hacen falta... ni les importa.

Gracias y más gracias, a los que preguntaron ¿qué les pasa, puedo dar una mano? Fueron muchos que pararon solo para ofrecerse. Ahora ya está todo bien y me comprometo a rezar un cachito, a ver si zafo del virus y que quien sea se ocupe allá arriba de estos favores... vele por ellos y sus afectos. Ayer, por mucho que traté, no sé si hice perfecto todos los deberes de protección y distancia. Uf!!! solo eso me faltaría.

Ah! en medio del despelote, Grace con un mensaje "Helen, querida como estas? tenía ganas de llamarte" Le mandé un AUDIO! yo que odio los audios, tipo síntesis de estar tirada en Avenida Brasil. Pues ella, inefable como siempre, respondió a su estilo: "Ah!!! mirá, como en la novela brasilera Jajaja, no te mando al gordo porque no salimos nada de nada, para recibir a los nietos este finde. Avísame cualquier cosa. No tomes frío, y no hay nada que nosotras no podamos arreglar" Ya le envié un mensaje, tenemos charla para mañana viernes. Debe andar a mil porque se limitó a un emoji de pulgar arriba, uno de barbijo y un corazón. 

Mi amiga CLO, re bautizada ahora por mí y hasta nuevo aviso como: "la Begún Gokool Raggi Nahra reina de Agra", por el personaje de la reina que dejó millones sin tener herederos...  Aja! Julio Verne: "Los quinientos millones de la begún", una novela muy crítica de los abogados ingleses y del despilfarro. CLO ahora usa túnicas y turbantes que por estos tiempos la vuelven como yo imaginé siempre a esa misteriosa y bella reina Begún, allá en la India del siglo XIX, además es abogada y ama los shoppings. Pues mi querida "Begún" no puede creer que tenga siempre un episodio en las verdulerías, es que... es donde bajo más seguido, imagino. Pues, esta vez, Begún...el escenario cambió ¿has visto? 

Para la despedida, justamente de esa novela de Julio Verne elijo un fragmento, donde uno de los dos destinatarios de los millones -el médico científico- en un congreso de salud expresa algo justo para estos días, donde el hacinamiento y los barrios miserables siguen casi como en el siglo XIX, aunque los llamen "vulnerables", no hay gobierno que escape a la culpa. Gracias a todos, cuídense mucho y hasta el domingo, si Dios Quiere. 

   

"Me proponía esperar algunos días más, antes de notificaros que me ha correspondido una fortuna singular y las dichosas consecuencias que esta casualidad puede tener para la ciencia; pero, habiéndose hecho público el caso, constituiría, quizá, una falta de sinceridad el no colocarse inmediatamente en el verdadero terreno...aquí en este Congreso de Sanidad. Sí, señores; es cierto que una suma considerable, una suma de varias centenas de millones, actualmente depositada en el Banco de Inglaterra, me pertenece legítimamente. ¿Tendré necesidad de deciros que, en estas circunstancias, sólo me considero como el fiel comisionado de la ciencia...? No es a mí a quien de derecho pertenece ese capital: es a la Humanidad; es al Progreso... (Rumores. Exclamaciones. Aplausos unánimes. Toda la asamblea se pone en pie, electrizada por esta declaración.) No me aplaudáis. No conozco a un solo hombre de ciencia verdaderamente digno de ostentar este nombre, que no hubiese hecho en mi caso lo que yo pretendo hacer. ¿Quién sabe si algunos pensarán que, como en otras muchas acciones humanas, hay en ésta más amor propio que filantropía...? Poco importa, veamos sólo los resultados, dado que entre las causas de la enfermedad, de la miseria y de la muerte que nos rodean, existe una a la cual considero racional conceder una gran importancia, y es la de las condiciones higiénicas deplorables en que vive la mayor parte de los hombres. Se amontonan en las ciudades, en moradas faltas a menudo de aire y de luz, esos dos agentes indispensables de la vida. Tales aglomeraciones humanas constituyen a veces verdaderos focos de infección. Los que en ellas no encuentran la muerte, se resienten al menos en la salud; su fuerza productiva disminuye, y la sociedad pierde así grandes cantidades de trabajo que podrían ser aplicadas a usos más convenientes. ¿Por qué, señores, no empleamos el más poderoso medio de persuasión: el ejemplo...? ¿Por qué no reunimos todas las energías de nuestra imaginación para trazar el plano de una ciudad modelo, sobre bases rigurosamente científicas...? ¿Por qué no consagramos después el capital que el destino me puso en las manos más lo que ustedes decidan sumar para edificar esta ciudad y  presentarla ante el mundo como una práctica enseñanza...?

 

"Los quinientos Millones de la Begún"- Julio Verne- Cap III-  Edit Pierre-Jules Hetzel-1879

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